Aprende el clásico Solitario (Klondike) de forma fácil y descubre dos habilidades especiales, con un amigo peludo animándote.
Ordena toda la baraja por palo — de A, 2, 3 … hasta K — en las cuatro fundaciones de arriba. Completa los cuatro palos y ganas.
Así empieza una partida. Robas arriba a la izquierda, las cartas completadas van a la derecha, y las siete columnas del centro son donde piensas.
Ambas actúan en el tablero. Cuando te atascas, doblan un poco las reglas, algo que el solitario normal no tiene.
Toca cualquier columna del tablero para espiar la próxima carta oculta que descubrirá y así decidir tu jugada.
¿No puedes quitar una carta oculta que estorba? Toca esa columna para guardarla al fondo del mazo y ocuparte de ella más tarde.